I.E.M. – Parte 7 – Morir

(diciembre 27, 2007 )

El evangelio según I.E.M. – Morir

Todo muere.

Nada muere.

Aquello que alguna vez tuvo energía no importa pues cambiará su forma. La forma es considerable sólo en su fugacidad y es una manifestación de la propia energía.

La energía alguna vez contenida en una forma es, fue y será siempre como el particular eterno que es centro de cada universo.

Nada muere.

Todo muere.

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